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¿Qué estoy a punto de hacer?


Después de una noche en la que los pensamientos no nos dejan dormir tranquilos nos levantamos de madrugada para hacer un viaje de dos horas. Hace frío y todavía está muy obscuro. Preparamos algo para comer en el camino porque todavía el hambre no se ha despertado. Nos encontramos con el resto del grupo y emprendimos el viaje hacia la Ciudad de la Eterna Primavera. Ahí tomamos un café y seguimos nuestro viaje a Tequesquitengo. Los nervios, la emoción y –¿por qué no decirlo?– también el miedo nos generan una extraña sensación.

El personal nos da toda la instrucción necesaria, así como las recomendaciones y, finalmente, nos preparan con el equipo especial. Subimos a una avioneta y ascendemos a 17,000 pies de altura. De pronto uno de nosotros está en la puerta del avión, y sí: ¡nos vamos a lanzar al vacío en paracaídas!

Puede parecer una verdadera locura, ¡y sí lo es! Una loca emoción que pocas cosas en este mundo pueden equiparar. La experiencia será inigualable, pero existen múltiples beneficios. Esta actividad hace que liberes adrenalina, además de crear la increíble sensación de libertad, de felicidad y de poder romper con todas las barreras y los límites que nos habíamos puesto. La excitación y alegría invadirán tu cuerpo y dejarán en tus recuerdos una marca imborrable.

El instructor avisa que llegó el momento y de pronto, ¡zaz, estás cayendo libremente desde más de 5,000 metros de altura a una velocidad de casi 200 kilómetros por hora! Sólo piensas: “que esto se abra, que esto se abra” y que un suave tirón frene tu caída. Miras hacia arriba y un hermoso paracaídas está desplegado sobre ti. La sensación es increíble, la vista inigualable y la emoción no tiene límite. A partir de ese momento todos tus miedos y dudas ya se fueron, todos los cuestionamientos se disolvieron en el aire y ahora sabes cuán grande es el significado de la palabra LIBERTAD.

La tierra se va acercando poco a poco, todo vuelve a tomar la forma y el tamaño normales. El aterrizaje está próximo, instructor y alumno tocan el suelo, corriendo o de pompas, pero finalmente vuelves al piso. Lo único que terminó fue el salto, porque a partir de ese momento empieza un gran recuerdo, la increíble emoción de haberlo logrado, las pláticas con los amigos en torno a las diversas sensaciones que cada quien tuvo. Estas pláticas se repetirán una y otra vez, se compartirán con quienes ya han tenido la experiencia y motivarán a quienes no lo han hecho.

Inténtalo, en verdad te lo recomendamos. Es maravilloso, y si se hace con empresas serias y profesionales, es una actividad bastante segura.

¿Sabías que tenemos una oferta especial? ¡$1,799 por persona! Reserva a más tardar el 7 de noviembre y podrás saltar cuando gustes, hasta diciembre de 2020.

Entra a nuestra tienda online y… ¡que comience la aventura!


¡Saludos, viajero!

 
 
 

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